Translate!!

BAKEMONO RECCHAN: ¿Quién es el monstruo? | MANGA

4

El humano, como todo ser vivo se enfrenta a una cruda realidad: tenemos tanto virtudes como sobre todo, defectos. Y dentro de estos últimos uno de los peores (y tristemente también de los más comunes) es la tendencia que tenemos a discriminar. Y esto se acentúa en nuestra época actual, donde ser diferente es sinónimo de ser discriminado y donde la única pregunta que queda es ¿Quién es el verdadero monstruo?... Pues eso es lo mismo que nos plantea: Bakemono Recchan.

Bakemono Recchan


|Otros nombres: Recchan, la chica monstruo|
|Autor: Inio Asano|
|Febrero 2015 (One shot)|
|Psicológico, Seinen|


Bakemono Recchan es un manga One-Shot autoría del reconocido mangaka Isio Asano (Oyasumi Pun Pun) el cual se publicó en 2015 tratándose de la introducción por parte de Asano en el género del "terror psicológico" y que, como el resto de sus obras, sirve como medio para expresar el pensamiento intimista y bastante crudo del autor como critica a la sociedad japonesa específicamente (que no únicamente), todo a través de la analogía que representa Antou, una estudiante que es tan común como tú y como yo, a excepción de un (pequeño) detalle: Tiene una cara de monstruo.


Sinopsis: “La historia trata sobre el día a día de una estudiante con cara de monstruo...”

La historia se desarrolla en el instituto, donde Antou pasa sus días siendo poco más que un mueble en su salón de clases, con todos sus demás compañeros relacionándose entre sí a la par que ella es excluida (queda claro que intencionadamente). Sin embargo, todo cambia tras cierto suceso y así, de la noche a la mañana, Antou pasa de ser un mero espectador en el grupo a ser la persona más querida y admirada entre sus compañeros. Y es así como ahora nuestra protagonista es popular, tiene muchos amigos y todo mundo quiere saber su opinión respecto a cualquier cosa... vamos que hasta la nombran símbolo de la clase gracias a sus virtudes y su "personalidad". Sí, ahora Antou ya no es Antou, ahora es Recchan, como la apodan cariñosamente, y ella no podría ser más feliz.... ¿Cierto?

¿Quién es el verdadero monstruo?

Pues aun cuando me gustaría decir que sí, que Recchan vivió feliz y paso sus días rodeada de amigos, lastimosamente debo de ser sincero; porque ni yo soy Lemony Snicket ni Bakemono es una historia de algún autor piadoso. No, esta es una historia de Asano y como tal, esconde muchas cosas tras la fachada... Empezando por los compañeros de clase de Recchan, porque pese a que la traten bien, es fácil darnos cuenta de que más que una amiga, ella parece ser un peluche... o mejor dicho una mascota, alguien a quien le dan adornos carentes de algo más que burla y que entre más monadas hace, más atención recibe, todo teniendo como culmen el festival deportivo.


Y es precisamente tras este que todo cambia, y entonces lo que parecía felicidad se vuelve incomodidad y donde existía el apego y la admiración, ahora reina la indiferencia o mejor dicho, la repulsión escondida de desinterés. Porque la verdad sigue ahí, de hecho estuvo todo el tiempo: Recchan es un monstruo y sin importar como lo vean, ella lo seguirá siendo por siempre. La verdadera cuestión critica viene cuando sus compañeros no lo admiten, cuando tratan de fingir con tal de conseguir un beneficio propio (ganar el festival) y finalmente, cuando la situación se vuelve irremediablemente obvia. Y entonces convendría preguntarnos, ¿Quién es el verdadero monstruo? Recchan por ser como siempre ha sido, o sus compañeros por ser tan superficiales y necios ante los hechos. Está claro que ellos siempre lo supieron y simplemente se negaban a verlo por incomodidad, porque ignorar algo es más fácil, cómodo y menos doloroso que admitirlo.

"¿Eres tú una de esas almas bondadosas que juzgan a los demás sin tomar en cuenta la apariencia?"

Pese a todo, Bakemono también nos extiende un rayo de esperanza por medio de Nakajima, la delegada de la clase y la única que siempre mantuvo distancia respecto a Recchan y su inusual popularidad. Y siendo sinceros, Nakajima lo hacía tanto por incomodidad hacia el descaro y frivolidad de los demás, como también por envidia, siendo en ambos casos un reflejo de lo que es el ser humano dentro de un mini ecosistema: por una parte buscamos la "justicia" el evitar la hipocresía; pero ojo, que esto solo dura hasta el límite de nuestro propio beneficio y, una vez más, me involucro hasta donde no me afecte a mí y a mis intereses. Y quizá esa sea la verdadera lección tras Bakemono: Que el humano tiene 2 lados y que, al final siempre habrán de convivir con esa doble moralidad... incluso Antou lo intuye porque la escena final es un agradecimiento hacia ese reclamo tan abierto, por el simple hecho de reconocer la verdad, por más incómoda que esta sea.


Y hablando de incomodidad, cabe resaltar (fiel a su estilo) el trabajo ilustrado de Asano, pues mantienen un nivel de detalle y realismo grafico tal que permite sentir cada sensación expresada por los personajes, lo cual toma valor al ser una historia tan corta y compleja a nivel narrativo y en el que cada cuadro tiene un significado y metáfora detrás. Teniendo rostros y figuras llenas de expresión y con constantes cambios faciales, es cuando menos curioso que el rostro de Recchan sea el más expresivo de todos, dándole un aura que pese a ser imposible de ver, nos permita entender cómo se siente. También destacan el juego de trazo entre fino y poco más grueso dependiendo de la viñeta y sustituyendo al característico juego de luces y sombras del autor. En fin, que si ya has leído otras de sus obras, el estilo te será bastante familiar.




Al final del día, Bakemono Recchan es una crítica bastante acertada de temas como la discriminación y en menor medida el bullying, ambos tan inherentes a nuestra especie y con especial presencia en la adolescencia. Quizá con un poco más de extensión, pudiese haber sido un análisis más profundo y con mayores aristas que un salón de clases y algo tan natural como la individualidad física. Pese a ello, Asano logra nuevamente darnos integro el mensaje, incomodidad incluida, de que entre tanta superficialidad, entre tantas capas y entre tanta vulnerabilidad, el verdadero monstruo, por más complejo o fácil de leer que sea es, tristemente, el ser humano...





















Tal vez te interesen estas entradas

4 comentarios

  1. No conocía a la obra en cuestión, más al saber que es One Shot, pude darle la leída y luego leer tu artículo. Agradezco que la eligieras, pese a ser de Asano no la conocía, y ha resultado ser una lectura que esconde mucho más de lo que parece haber en sus 48 páginas.

    Me ha gustado esta elección y como lo has detallado; espero sigas de vez en cuando con esta sección.

    Saludos!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola Napo!

      Me alegra que la reseña te sirviese a descubrir esta obra, en mi caso fue de mis primeros contactos con el autor y aun creo al igual que tu, que esconde una engañosa profundidad y critica.
      Gracias por pasarte a leer y por tu comentario; yo también espero poder continuar con la sección y puedo asegurar que en unos meses llegará una nueva entrega.

      Saludos!!

      Borrar
  2. ¡Hola! No conocía este manga, pero parece que está bien para reflexionar, aún así no me llama mucho para leerlo, no soy muy de mangas, prefiero el anime. Un saludo.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Hola!
      Te entiendo, yo tampoco suelo leer mucho manga pero autores como Asano me han hecho ir aumentando el ritmo de a poco.
      Espero que te guste si le llegas a dar la oportunidad (aunque quizá sería mejor empezar con obras como Solanin del mismo autor o algunos de más fantasía.

      En fin, saludos y gracias por pasarte a leer!!

      Borrar