KAIBA | Reseña

Reseña: KAIBA - 13 Fotogramas

¿Cuánto vale la vida? 
Una pregunta que, por demás compleja es además bastante más común de lo que crremos dentro de la industria del entretenimiento. Cn obras que abordan el topico a traves de rescates imposibles, de venganzas o de resurgimientos... el anime al cual le dedico esta entrada es sin embargo, bastante diferente en cuanto a la perspectiva desde la que aobrda la pregunta inicial, adentrandonos a un mundo que aunque en apariencia lleno de color y alegría, es en realidad un vertedero para el alma humana...¿Cúanto vale la vida? Bueno, pues tan crudo, directo e incluso chocante, nuestra respuesta quizá la encontremos a la odisea espacial de Masaaki Yuasa: Kaiba.

Kaiba 

Reseña: KAIBA - 13 Fotogramas
|Madhouse|2008| 
|12 Episodios|TV| 
|Sci-Fi, Romance, Misterio|

Estamos en un futuro distópico. Cierto día, un hombre llamado Kaiba despierta en un cuarto desconocido. Él no tiene recuerdos, tan solo le queda un colgante con la foto de una mujer desconocida. Afuera hay pedazos flotantes de recuerdos pasados y cuando Kaiba es repentinamente atacado, el escapa al espacio... En busca de sus memorias. 

Kaiba es una obra original producida por el estudio Madhouse que fue estrenada e el año 2008. Se trata de una más en la peculiar filmografía del aclamado director Masaaki Yuasa (Tatami Galaxy, Kemonozume), contando en esta ocasión con 12 episodios llenos de creatividad. Dentro del staff a cargo de la obra podemos encontrar, además del propio Yuasa a Akitosi Yokoyama (Photo Kano) en la elaboración del guion, Kiyoshi Yoshida (The Girl Who Leapt Through Time) quien firma el OST y Ryo Kono (Carole & Tuesday, Kemonozume) como director de arte por mencionar algunos nombres.  

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La historia de Kaiba nos sitúa en un mundo onírico en medio del espacio; aquí la sociedad vive segmentada en 2 estratos: Los que viven llenos de carencia bajo la "nube" y aquellos que viven sobre ella, disfrutando de lujos y diversión. Es también aquí que se comercia con cuerpos humanos, pasando los recuerdos humanos de un recipiente a otro. Es así como nuestra historia comienza con un hombre sin recuerdos, su nombre es Kaiba y está en un cuarto vacío con nada más que un colgante con la foto de una mujer. Al poco tiempo será rescatado de un ataque por el "agente" Popo y se embarcará en un viaje por el espacio, en busca de sus recuerdos perdidos, de descubrir la verdad de su pasado y de la identidad de aquella misteriosa mujer... 


La vida como mercancía...

Es así como, al menos en un principio, Kaiba nos presenta la ya conocida dinámica en donde hay un misterioso personaje sin recuerdos que poco a poco tendrá que ir conociendo personas de su pasado para así saber qué y como llegó a su situación original, siendo en esta ocasión eso sí, una idea que se ve potenciada por muchos otros hilos narrativos a su alrededor y que no precisamente tienen que ver 100% con Kaiba, teniendo así una obra "multi protagónica" por decirlo de cierta forma. Lo que es más y recordando un poco lo hecho previamente en Kemonozume, Yuasa apuesta por darle un mayor peso a dichas subtramas, dando como resultado una odisea espacial con varios frentes y un punto en común para todos ellos: la representación del amor. Y no, no me refiero únicamente a amor romántico. Por el contrario, Kaiba tiene la virtud de mostrar dicho tópico a través de sus muchas caras: Desde una loca historia de amor sexual, una lección de amor familiar dada a 2 hermanos tras morir su abuela, el amor por la madre, el amor por la familia, el amor como sacrificio, y finalmente, también el romance clásico... Todo a través de 3 personajes centrales: Hipo, Warp y Chroniko.

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Pero esperen, quizá en este punto estén algo perdidos... ¿No se trataba esto de una historia sobre un tipo sin recuerdos? ¿Quiénes son Hipo, Warp y esa tal Chroniko?... Bueno, pues he aquí que sí, esta es una historia sobre Kaiba y la búsqueda de sus recuerdos. Lo que es más, gracias a dicha búsqueda se nos presenta algo mucho más profundo que la idea del amor: Se nos presenta el simple pero desgarrador mensaje de que la vida, no vale nada... Y para ello estos 3 nombres tan curiosos que mencione resultan importantísimos porque son al fin y al cabo, la misma persona: Kaiba, solo que en distintos cuerpos. Permítanme explicárselos. Resulta que en el universo donde se sitúa la serie se ha desarrollado la peculiar tecnología para transmitir la mente y recuerdos de una persona a al cuerpo de otra, haciendo que la sociedad, dividida entre 2 grandes bandos, se vea sumida en una desigualdad bastante abrumadora: Por un lado, está la gente con poder. Ellos son capaces de invertir muchos recursos para cambiar de cuerpo a placer, logrando así ser los más hermosos o los más impactantes. Por el otro lado, tenemos al estrato más bajo de la sociedad, aquel al que nuestro elenco de protagonistas pertenece y al que, quieran o no, se somete mediante falsas promesas y sueños rotos. Y entre uno y otro es que se sitúa Kaiba y, ahora sí, los 3 cuerpos que llega a poseer durante la obra: Hipo, que es más un ser elemental (como una botarga), Warp, quien se revela como un personaje del estrato superior bastante malvado y finalmente la pequeña Chroniko, una chica que se vio engañada a base de promesas para su familia y que termina de una forma realmente brutal y desgarradora... Uno, otro y ella, teniendo en común (y ahora sí volviendo al párrafo de arriba, sus memorias y el amor que guardan para con sus seres queridos...

Y vuelvo a mencionar esto porque, tan idealista y cliché como puede sonar, es el amor y los recuerdos los que ponen sobre la mesa la idea principal de la obra sobre el valor y derecho a la vida y la forma en como algo tan básico y elemental como esto se ve ultrajado de manera tan cruel por nuestra especie. Más aún, Kaiba se aprovecha de su universo y personajes aparentemente infantiles para bombardearnos de planteamientos filosóficos sobre la desigualdad social, la sobre exposición de lo banal y el poco respeto por la existencia de aquellos que son "insignificantes" al sistema... Porque en Kaiba los cuerpos físicos lejos de ser únicos y parte de la esencia individual, pasan a ser mera mercancía, hecha en serie con el fin de sacar provecho y mostrando que, paralelismo obvio a la realidad, aquí también hay quien se aprovecha y quien se ve abusado. Aquí, quien más tiene se da el lujo de cegar la moral y comprar el cuerpo más estético, sin importar que pase con aquellos que se ven despojados... ¿Pura ficción? La obra incluso expresa frases tan potentes como "Yo no invente esta tecnología para algo tan banal como esto" o "Por solo nacer aquí abajo estamos condenados a sufrir" dándonos a entender que el ser humano no solo peca de materialista si no también... de estúpido. 


Pero no termina ahí y Kaiba lo profundiza más a través de sus personajes en el estrato bajo, siendo principalmente 3: Popo, Vanilla y el caso más obvio... Chroniko. El primero es aquel que ejerce el papel de antagónico y “amigo” a Kaiba, representando el crecer con carencias, llevándolo incluso a sacrificarse a sí mismo y a sus seres queridos. Vanilla por su parte, es un maloso inofensivo que nos muestra que a veces, hemos de cambiar no solo física sino también internamente, abandonando la inocencia y entregándonos a las malas formas y la corrupción del sistema. Y finalmente, Chroniko es la encargada de dar la secuencia más cruda al (nunca mejor dicho) vender su cuerpo con tal de procurar una felicidad inalcanzable para su familia... todos y cada uno de ellos pasan a ser relegados ante el pecado que retrata la obra, entregando sus cuerpos a cambio de falsas promesas y sueños rotos. En fin que Kaiba nos muestra, como otras tantas veces, que entre más desarrollos tecnológicos logramos, nos volvemos menos sensibles... menos humanos. ¿Curioso no? Triste que tengamos que ver seres amorfos para darnos cuenta de tan cruda verdad. Pese a todo, y en lo que ya considero la regla que define las obras (originales) del director, Kaiba falla al dar cierre a su tremenda historia, teniendo un ritmo apresurado y con dudas que quedan sin resolver, haciéndonos sentir que aquello que vimos en el proceso no termina por concretarse y por ende, disminuyendo las mini tramas de cada episodio debido a su falta de cohesión, esto no demerita el tremendo esfuerzo ni la esencia de la serie, pero sí puede llegar a dejar la sensación de que falto algo más para cerrar la historia.

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Eso sí, si hay algo que haga única esta serie ese es su trabajo de animación. Y es que aquí Madhouse y Yuasa lanzan la casa por la ventana y crean un universo onírico lleno de personajes incomodos, casi caricaturescos y con un diseño que tiende a la amorfia y que, sin embargo, es perfecta para mostrar el mensaje que propone la serie. Cortesía de Nobutake Ito, Kaiba nos presenta una amplia gama de figuras basadas en un trazo fino y con características únicas en cada uno, lo cual sirve más que nunca para identificarlos entre el resto. Esto además, se ve potenciado por el propio mensaje de la trama, con lo cual aquí se juega con las formas de todo tamaño y color, ejemplo claro el de Kaiba y sus 3 cuerpos: el Hipopotamo, Warp y Chroniko los cuales a pesar de compartir recuerdos mantienen un estilo propio. Y si los personajes son geniales, el trabajo en los escenarios es realmente espectacular, dándonos toda una atmosfera espacial que se pone al servicio de la trama y se ve cargada de luces y sombras, con paletas que van desde lo colorido a lo monocromático. Incluso su trazo se transforma y llega a distorsionarse... Nuevamente: Movimiento antes que estética, como casi siempre sucede con Yuasa. En definitiva, un soberbio (aunque quizá incomodo) trabajo de animación. 

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El aspecto sonoro de la serie también resulta en un acierto. Cortesía de Kiyoshi Yoshida, estamos ante una gran variedad de temas mayormente instrumentales que rebozan el espíritu y ritmo introspectivo de la obra, dando una mayor profundidad a cada secuencia animada y sobre todo, a la desolación y la evocación de mejores momentos que continuamente vemos en pantalla. Temas como la espacial "Initialize Me" y principalmente la melancólica "Melody of Chroniko" son los mejores ejemplos de ello. En cuanto a sus piezas principales, si bien no se convertirán en nuestras piezas favoritas sí que funcionan de manera efectiva y diferenciadora tanto como Oening como Ending, siendo títuladas "Never" y "Carry me away" respectivamente, ambas interpretadas por Seira Kagami




De entre todas las obras que ha firmado Masaaki Yuasa, Kaiba es sin duda alguna la más peculiar de todas. Desde su diseño único, su tremenda banda sonora, la profundidad de su historia y la complejidad de sus personajes, esta es una serie que, aunque no resulta tan abrumadora y potente como pudo haber sido, si que mantiene un ritmo bastante solido y acoplado al servicio de su mensaje, tan potente como desolador: La vida no es más que mercancía.... quizá, después de terminar la serie nos debamos preguntar ¿Qué tanto de Kaiba es solo ficción en nuestro mundo actual?... 









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