PARASYTE: THE MAXIM | Reseña

Reseña: PARASYTE: THE MAXIM - 13 Fotogramas

"Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la humanidad, excepto la humanidad misma..." - Pierre Teilhard de Chardin

Parasyte: The Maxim


|Madhouse|2014|
|23 Episodios| TV|
|Acción, Drama, Terror, Psicológico, Ciencia ficción|

Llegan en silencio y oscuridad. Tienen hambre de carne humana. Están en todos lados. Son parásitos, criaturas alienígenas que deben invadir y tomar el control de un huésped humano para sobrevivir. Y una vez que han infectado a sus víctimas, pueden asumir cualquier forma mortal que elijan: monstruos con dientes gigantes, demonios alados, criaturas con hojas en lugar de manos. Pero la mayoría ha optado por ocultar su propósito letal detrás de rostros humanos comunes. Así que nadie conoce su secreto, excepto un estudiante de secundaria normal. Shin está luchando por el control de su propio cuerpo contra un parásito alienígena, pero ¿podrá encontrar una manera de advertir a la humanidad de los horrores que se avecinan?

Reseña: PARASYTE: THE MAXIM - 13 Fotogramas

También llamada Parasyte: The Maxim, Kiseijuu: Sei no Kakuritsu es una obra producida por el estudio Madhouse que fue estrenada en 2014. La serie consta de 24 episodios que adaptan el manga original de Hitoshi Iwaaki, publicada en 1989 y concluida en el 95. Dentro del staff a cargo de la serie podemos encontrar nombres como Kenichi Shimizu al frente de su hasta ahora única experiencia en la dirección principal, Shoji Yunemura (Death Note, Karakai Circus) firmando el guion adaptado, Fuminao Akai (Teekyū, Brave Beast) en la dirección de arte y finalmente Chiaki Yamada (Kimi ni Todoke, Death Note) haciendo lo propio en el apartado sonoro.

La historia de parasyte nos presenta a Shinichi Izumi, un chico de preparatoria bastante tranquilo y que pasa sus días al lado de amigos como la dulce Satomi Murano al tiempo que trata de ser un hijo que no de problemas a sus padres. Sin embargo, todo cambia cuando una noche aparezca ante el (o mejor dicho trate de entrar en el...) un desconocido y horripilante organismo en forma de serpiente, causando el grito del chico quien, al ver que dicho organismo comienza a tomar camino hacia su cerebro, bloquea rápidamente su avance y hace que la extraña criatura falle en su intento... o al menos así parece hasta la mañana siguiente cuando el pobre Shinichi descubra 2 cosas: La primera, que hay parásitos alienígenas que existen en nuestro mundo y la segunda, que su propia mano derecha se ha convertido en uno de esos parásitos! Así es como comienza la nueva vida llena de misterio y enemigos por doquier de Shinichi y su nueva y "mejorada" mano alienígena: Migi.


Hay parásitos entre nosotros...

Una historia que por cierto, nos llevará a través de un camino de encubrimiento y descubrimiento por parte de Shinichi y Migi porque, mientras que la serie comienza como una situación en la que el chico esta asustado de su mano alienígena, con el paso de los episodios ese miedo se irá convirtiendo en una búsqueda por coexistir entre ambas partes, teniendo a un Shinichi temeroso sí pero que busca sobre todo proteger a otros, y por contrario a un Migi que no solo resulta en un ser calmo y totalmente analítico sino que además, lejos de pensar como Shinichi, este en realidad solo busca su supervivencia incluso a costa de otras vidas. Afortunadamente para nosotros, dichas visiones encontradas no serán un problema de inicio y por contra tendremos episodios llenos de comedia, momentos de investigación y sobre todo situaciones en las que uno y otro comiencen a interactuar y a conocer más de la forma de vida del otro, haciendo de los primeros compases algo no tan cargado a nivel dramático y que sirve para interesarnos y querer saber más y más sobre los parásitos. Aun así, no será sino hasta mediados de serie que el papel de estos y su conspiración tome protagonismo y mientras tanto y de la mano de Migi, iremos conociendo más sobre ellos y el cómo es que controlan a los humanos una vez llegan al cerebro (Migi no llego y por ello Shinichi y el siguen existiendo al mismo tiempo...) o la forma en cómo es que se alimentan de humanos, poniendo en alerta a nuestros protagonistas y comenzando así una cacería que de a poco irá incluyendo personajes como la antagonista principal y ex profesora del chico Ryouko Tamiya, su violento pero efímero acompañante Mr. A, a la propia amiga de Shinichi, Satomi, y a otros más que apoyan a nuestro dúo, como la peculiar Kana Mikishima o el otro parasito fallido "bocazas" y su anfitrión Uda aunque honestamente estos nunca llegan a tener un desarrollo satisfactorio más allá de servir como estimulante para las decisiones de Shinichi.

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Y es que precisamente sobre este y Migi es que recae no solo el protagonismo sino también gran parte del dilema de la serie, teniendo a 2 seres que por obligación deberán de coexistir para, más adelante dar caza a aquellos igual a ellos: Los parásitos. Así pues, una vez nos acercamos a la mitad de la serie (o mejor dicho, desde la aparición de Ryouko) es que Parasyte se transforma de ese "juego de exploración" a un thriller lleno de sangre y conflictos por aquí y por allá teniendo a su dúo protagónico no solo combatiendo en secreto a los parásitos sino también a Shinichi cayendo en la desesperación debido a las pérdidas de sus seres queridos y la amenaza de ver expuesta su identidad. Sangre, combates muy entretenidos y llenos de estrategia y acción y sobre todo esa atmosfera llena de adrenalina y tan atrapante que hace dudar sobre las intenciones de todos y de quien va a ser el siguiente en ser eliminado son los puntos más fuertes y solidos de esta parte de la obra, aunque sin dejar de lado el otro punto que mencione más arriba: El choque de visiones entre Shinichi y Migi, en el cual uno acusa a los parásitos de ser monstruos insensibles que matan sin piedad mientras que el otro solo expone la lógica de sus acciones y de cómo es que lo único que hacen es sobrevivir... Un pensamiento que a la postre será nuevamente presentado por Ryouko y otros parásitos más y que clava la daga en una reflexión bastante cruel y difícil de aceptar aunque no por ello menos cierta: Nosotros somos nuestro peor enemigo.

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Humanidad vs Humanidad

Y es que, irónico como suena al referirnos a una serie llena de extraterrestres asesinos; esta es la idea sobre la cual se sustenta la reflexión de parasyte y también aquella que genera los mejores momentos de dialogo primero entre Shinichi y Migi y luego de estos con Ryouko. Porque mientras el primero pone de excusa el que los humanos son víctimas que son devoradas y suplantadas por los parásitos, Migi argumenta por contra que lo único que buscan es alimentarse y sobrevivir, lanzando a cada oportunidad la lógica y algo tan simple pero poderoso como "El ser humano también mata otros seres para alimentarse: comen vacas, comen pollo, destruyen los ecosistemas para edificar casas..." así pues, Parasyte establece una cruel verdad: en la cadena de la vida, aquel que está por encima de todos es quien regulara la vida del resto, no es algo justo y sin embargo y convenientemente, el humano no para de hacerlo indiscriminadamente a costa de otros. Filosofía de vida y existencia sobre el más fuerte que, lejos de torcerse en algo poco profundo o tedioso logra poner al espectador a pensar a la par de Shinichi, entregando para ello un desarrollo de personaje a través del cual el chico atraviesa no solo dudas sino una transformación en la que, una vez apegándose a la lógica sin sentimentalismo, el mismo termina por aceptar la valoración de su parasito y se cuestiona sobre si de verdad vale la pena proteger a la humanidad. Sin embargo, la serie también rompe lanzas a favor de la humanidad y lo hace otra vez de manera irónica, a través de sus parásitos; el más obvio con Migi quien así como Shinichi, también va cambiando su perspectiva respecto a lo fútil de los humanos y termina por aceptar ese "algo" que tiene el corazón, llegando al punto de olvidarse de su supervivencia en aras de salvar al muchacho. En segunda, tenemos a Ryouko y su papel de antagonista desde el cual va aprendiendo sobre ambas especies y propone su coexistencia, experimentando y cambiando hacía el final de su participación gracias a la experiencia de la maternidad pero sin abandonar ese lado lógico o coherente que presenta el personaje y logrando un desarrollo bastante redondo.

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Pese a todo, este tipo de dirección también puede llevar a que no todo el público guste de la serie. Y es que, aun cuando da los momentos y clifhangers suficientes para avanzar y quedar expectante, sí que llega a haber contados momentos en que parece que la serie se repite un poco a sí misma. Esto claro, debe considerarse como una consecuencia por el desarrollo de Shinichi y Migi y esa dualidad moral que van persiguiendo pero si no eres mucho de ver o escuchar las mimas razones una y otra vez, quizá te parezca un pelín repetitiva. Si no, te aseguro podrás disfrutar bastante pese a otras cosas como el poco desarrollo (o utilidad) de los secundarios...

Afortunadamente la serie tiene más aciertos que defectos y uno de ellos es su buena calidad técnica. Comenzando por la animación de Madhouse, he aquí uno de esos clásicos ejemplos de animación que hacía popular al estudio, combinando un buen diseño de personajes con escenarios bastante efectivos. Respecto al primero tenemos diseños cortesía de Tadashi Hiramatsu quien entrega un buen detalle y una variedad de expresiones que pega muy bien con esa desesperación y terror que casi siempre transmiten los personajes. Además, la fluidez en el diseño de Shinichi y Migi no solo cumple en las escenas más estáticas sino y sobre todo, en las secuencias de acción, rivalizando con la brutalidad de los diseños de cada parasito en función no solo del anfitrión sino también de la función, personalidad y poder. Así pues, si te gustan las escenas llenas de sangre o donde los sesos vuelan a diestra y siniestra, Parasyte es para ti! Desafortunadamente y aunque no malos, los diseños de secundarios quedan algo a deber y la serie se centra más en la ambientación de los escenarios gracias a su paleta de colores fríos...

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Pasando al apartado sonoro, la serie hace gala de un buen acompañamiento cortesía de Ken Arai y sus inquietantes piezas llenas de pausa que contribuyen a los diálogos o reflexiones llenas de tensión o intriga y en otras ocasiones de vibrantes ritmo que potencian las secuencias de batalla entre parásitos. Ejemplo de ello son piezas como Hypnotik o Complex. Y la cosa no termina ahí pues los temas principales funcionan igual de bien; comenzando por el OP "Let Me Hear" cortesía de Fear, and Loathing in Las Vegas, tenemos una apertura fuerte y que desde el primer segundo lanza ese mensaje de adrenalina y de que algo está por venir. El ED por otra partes es "It's the Right Time" de Daichi Miura, siendo una balada más apegada a lo tranquilo que busca transmitir la serie despues de cada episodio, está en particular es mi favorita. Pese a ello, los momentos inolvidables se alejan de dichos temas para resguardarse bajo la melancólica "Next to you" del propio Arai, cumpliendo con esa pieza que da remembranza y transmite la sensación de los recuerdos perdidos...




Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos... una frase que puede terminar resonando en tu cabeza tras ver Parasyte y a la cual seguramente no le falte razón. Porque lejos de entregar algo tedioso y lleno de filosofía, la serie lanza una primicia conocida y a través de sus peculiares seres la potencia para lograr que estemos pegados a la silla. Y sí, pese a no ser fan del "terror" he de admitir que disfrute bastante la serie gracias a su ritmo lleno de acción y al carisma de sus personajes, sobre todo Migi y Shinichi así como la forma en que ellos van interactuando y dándonos pistas por aquí y por allá. Sumémosle a eso una buena dirección y un notable apartado técnico para las grandes secuencias y voila! tenemos en Parasyte una de las series insignia de Madhouse y un recordatorio no solo de su capacidad sino de que no somos los únicos con el mango por la sartén....






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